El inevitable agotamiento de los combustibles fósiles, determinó que en los últimos años las grandes empresas orientaran su actividad hacia la búsqueda de combustibles sustitutos. En esa búsqueda surgió el biodiesel, un combustible resistido, sobre todo en esta parte del mundo, considerando que agota los suelos y resta espacio a la producción de alimentos. El biodiesel es un producto renovable que se obtiene a partir de la industrialización de la soja.
Días atrás el Ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, anunció la entrada en vigencia del corte obligatorio del 5% de los combustibles con biodiésel. Según De Vido, el porcentaje irá ir aumentando hasta alcanzar el 20% en los próximos cuatro años. También aseveró que la mezcla no alterará el precio del gasoil.
Conforme lo establecido por la Ley 26.093, el corte obligatorio del 5% tendría que haber entrado en vigencia el 1º de enero de 2010.
Según el artículo 5º de la norma, “se entiende por biocombustibles al bioetanol, biodiesel y biogás, que se produzcan a partir de materias primas de origen agropecuario, agroindustrial o desechos orgánicos”.
Por su parte el artículo 7º de la ley establece que todo combustible líquido caracterizado como gasoil o diesel oil que se comercialice dentro del territorio nacional, deberá ser mezclado en un porcentaje del 5% como mínimo de biodiesel. Esta obligación tendrá vigencia a partir del primer día del cuarto año calendario siguiente al de promulgación de la presente ley, es decir, el 1º de enero de 2010. Dicho porcentaje puede ser aumentado cuando se lo considere conveniente en función de la evolución de las variables de mercado interno, o disminuido ante situaciones de escasez.
De conformidad con las previsiones del Decreto Nº 109/07 el biodiesel será identificado en el mercado con la sigla B 5.
El sitio web de la Cámara Argentina de Energías Renovables (CADER) informa que el grueso de las industrias productoras de biocombustibles se ubica en la región pampeana, registrando su mayor concentración en el sur de Santa Fe. Allí se encuentran instaladas las grandes aceiteras, tales como LCD (Dreyfus), Renova (Vicentín + Glencore), Ecofuel (Aceitera Gral. Deheza + Bunge), Molinos Río de la Plata, Vicentin, Repsol YPF y Green Fuel, con una capacidad instalada de 850.000 toneladas.
Según las estimaciones recogidas, la producción de biocombustibles registró un crecimiento exponencial del año 2007 a la fecha, colocando a la Argentina como quinto productor mundial detrás de Alemania, Estados Unidos, Brasil y Francia, involucrando negocios por 1.000 millones de dólares.
Las cifras hablan por sí solas: en el año 2009 la producción creció un 25% con respecto al año anterior, alimentando expectativas de un mayor desarrollo para el 2010 considerando la entrada en vigencia del corte obligatorio del 5%.
Cabe esperar la afectación de inmensas superficies para el cultivo de soja a fin de satisfacer la demanda nacional e internacional de biocombustibles.
(www.catac.org.ar)